35. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica

Joan Albert Barberà y Carme Hernández

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Resumen

EPOC son las iniciales que corresponden a Enfermedad Pulmonar obstructiva Crónica, la enfermedad respiratoria más común.

La EPOC se produce por el daño que causa el humo del tabaco en los bronquios y los pulmones. Por ello, es una enfermedad que se puede prevenir no empezando a fumar, o dejándolo cuanto antes.

Los síntomas más frecuentes son tos, expectoración y sensación de ahogo. Al principio, el ahogo se nota sólo con los esfuerzos, pero cuando la enfermedad evoluciona, la sensación de ahogo es prácticamente continua, incluso en reposo.

La EPOC se diagnostica muy fácilmente con una espirometría forzada, prueba en la que se miden la capacidad de aire de los pulmones y la velocidad con la que se expulsa.

La medida más importante e imprescindible para evitar que la enfermedad progrese y conseguir que mejore es dejar de fumar. Además, se usan medicamentos que dilatan los bronquios (broncodilatadores) y reducen la inflamación bronquial (antiinflamatorios). Estos medicamentos pueden administrarse directamente en las vías respiratorias mediante inhaladores. También es importante mantener una actividad física regular.

La EPOC es una enfermedad crónica, con una evolución lenta y progresiva. Periódicamente hay episodios de agudización en los que empeora la situación respiratoria y es necesario intensificar el tratamiento. Cuando la enfermedad está avanzada puede producirse insuficiencia respiratoria crónica y ser necesario el tratamiento con oxígeno continuo. Con todo, siguiendo unos cuidados adecuados y con los tratamientos actuales (farmacológicos y no farmacológicos), es posible disfrutar de buena calidad de vida a pesar de padecer EPOC.

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