4. El medio ambiente como determinante de la salud

Jordi To-Figueras

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Resumen

Un número importante de enfermedades se deriva directa o indirectamente de la contaminación ambiental. Los contaminantes pueden ser químicos (plaguicidas, metales, hidrocarburos); físicos (radiaciones, calor, ruido) o biológicos (materia orgánica, residuos fecales, bacterias, virus, hongos).

No todos los individuos son igualmente sensibles a la contaminación ambiental: hay personas más susceptibles y otras más resistentes por causas diversas.

La principal fuente de contaminación atmosférica son los automóviles, centrales térmicas, calefacciones y actividades industriales. Los contaminantes se encuentran en forma de gas (O3, NO, NO2, CO, SO3) o en forma de partículas sólidas en suspensión.

Las sustancias radiactivas ambientales más peligrosas son el yodo131, cesio137, cesio134, estroncio90 y plutonio239, que emiten radiaciones ionizantes y pueden producir graves enfermedades como cáncer o trastornos reproductivos.

La acumulación en los tejidos de metales tóxicos (Pb, Hg) y productos orgánicos persistentes (dioxinas, PCB) constituye a largo plazo un significativo riesgo para la salud.

Diversos gases como los clorofluorocarbonos (CFC), el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O) producidos, en parte, por actividades humanas, contribuyen al llamado efecto invernadero. Ello puede comportar en el futuro grandes cambios en el clima y una mayor incidencia de numerosas enfermedades.

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