La diabetes es una enfermedad crónica que provoca un aumento de la glucosa (azúcar) en sangre.
Se origina por la falta relativa o absoluta de insulina.
Es una enfermedad incurable que requiere tratamiento de por vida.
El tratamiento es complejo y requiere la participación del paciente.
El objetivo del tratamiento es lograr un control metabólico adecuado y evitar las complicaciones crónicas degenerativas que afectan al corazón, la retina, el riñón y los nervios periféricos. Para ello el indicador utilizado es la hemoglobina glicada, que informa del nivel medio de glicemia en el organismo en los últimos 2-3 meses.