44. El estrés

Manuel Valdés

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Resumen

Los organismos se adaptan al medio cuando son capaces de mantener en él su equilibrio fisiológico.

Para conocer su entorno y controlarlo, los organismos se activan para estar atentos a todos los estímulos y responder a las contingencias. Este estado de vigilancia mejora los rendimientos cerebrales y psicomotores y hace que el organismo sea más eficiente.

Los estímulos son amenazadores como resultado del significado que les otorga el cerebro cuando los procesa, y ese procesamiento incluye una evaluación de los recursos del individuo para afrontar los riesgos.

La evaluación cerebral de los estímulos del entorno es básicamente de naturaleza emocional-animal y tiene lugar al margen de la conciencia del sujeto.

Un estímulo o situación resulta estresante cuando el cerebro considera que su condición de amenaza excede las posibilidades del sujeto para manejarla.

Está comprobado que los organismos (incluidos los humanos) presentan disfunciones y contraen más fácilmente enfermedades cuando pasan por estados de estrés repetido o prolongado.

Hay muchas diferencias individuales en cuanto a la vulnerabilidad al estrés. Los sujetos emotivos e introvertidos y los hiperactivos (adictos a la actividad y al trabajo) son más propensos a experimentarlo.

Los estados de estrés se expresan clínicamente a través de síntomas somáticos y de estados de ansiedad y depresión, aunque en ocasiones son más llamativos los síntomas somáticos que los estados psicopatológicos.

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