Legalmente, el paciente tiene derecho a conocer toda la verdad sobre su enfermedad, aunque no tiene la obligación de escucharla si no lo desea. El nivel de información lo define el paciente con sus preguntas.
La finalidad de la medicina es prevenir las enfermedades, curar las curables y aliviar las incurables; y no evitar la muerte prolongando la vida a cualquier precio (obstinación terapéutica). Sin embargo, no todos los fracasos de las medidas de soporte vital en un enfermo grave deben interpretarse como fruto de obstinación terapéutica, puesto que sus indicaciones se basan en probabilidades de éxito y no en certezas.
El consentimiento informado y el documento de voluntades anticipadas son parte importante de un cambio de cultura que pretende sustituir la medicina paternalista (todo por el paciente pero sin el paciente) por el respeto a la voluntad y libertad (autonomía) de las personas.
Los cuidados paliativos no representan una rendición de la medicina ante un enfermo incurable, sino una nueva dimensión de la asistencia destinada, según la OMS, «a proporcionar la atención específica, activa e integral que deben recibir los enfermos con una enfermedad avanzada, progresiva e incurable y sus familiares, atendiendo a todas sus necesidades, físicas, psíquicas y espirituales». La denominada sedación terminal va encaminada al alivio de los síntomas refractarios a tratamientos convencionales (dolor, ahogo, ansiedad) y se basa en la administración de fármacos que producen alivio pero también un descenso del nivel de conciencia y eventualmente un acortamiento de la vida, como efecto no deseado.
La eutanasia es un concepto que, en bioética, se define por aquellas acciones realizadas por otras personas, a petición expresa, voluntaria y reiterada de un paciente afecto de un sufrimiento físico o psíquico, como consecuencia de una enfermedad incurable, y que el pacientee vive como inaceptable e indigno, con la finalidad de causarle la muerte de forma rápida, eficaz e indolora. En la actualidad, la eutanasia no está despenalizada en España, aunque existe un debate interno que conviene mantener y moderar.