| Fecha de edición: | Septiembre-2006 |
| Colección: | Cuadernos de Capital y Crecimiento |
| Editorial: | Fundación BBVA |
| Tipo de publicación: | Cuaderno de divulgación |
| Áreas: | Economia y Sociedad |
| Subáreas: | Capitalización y Crecimiento |
| PVP (Incl. IVA): | Edición no venal [Solicitar] |
El stock de capital físico de una economía está formado por el conjunto de activos productivos que han sido acumulados a través de la inversión. Por consiguiente, disponer de capital para las actividades productivas requiere orientar previamente parte de la producción y la demanda a la mejora de la capacidad productiva.
En las últimas cuatro décadas la acumulación de capital en España ha sido muy intensa, llegando a multiplicarse por 5,6. El ritmo medio anual de crecimiento del capital ha sido del 4,4%. El stock de capital de la economía española alcanzaba en 2003 una cifra de 3,05 billones de euros, a precios de ese mismo año. De ellos, 2,66 correspondían al capital privado y 0,39 al capital público. Estas cifras representan unas dotaciones de capital por trabajador ocupado algo menores que en el resto de países desarrollados; valores que empeoran si consideramos las dotaciones per cápita, debido al menor nivel de actividad y ocupación en España. Todo ello limita su capacidad de generación de renta por habitante.
El capital privado representa más del 80% del total del stock de capital en todas las economías. En el mismo destaca por su importancia el capital residencial y el peso de la acumulación llevada a cabo en empresas del sector servicios. En el capital público, muy importante a pesar de su menor peso en el capital total, las infraestructuras productivas (de transporte, hidráulicas y urbanas) representan más de la mitad del capital acumulado.
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