37. La enfermedad inflamatoria intestinal

Montserrat Aceituno y Julià Panés

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Resumen

La colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn son enfermedades de tipo inflamatorio y de curso crónico.

La colitis ulcerosa afecta sólo al colon en extensión variable. La enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier tramo del tubo digestivo, si bien con alta frecuencia afecta sólo a la porción final del intestino delgado y a la parte más próxima del colon.

Contribuyen a la aparición de estas enfermedades una predisposición genética y la acción de factores ambientales (tabaco).

Estas enfermedades cursan clínicamente alternando períodos de actividad inflamatoria (denominados genéricamente brotes) con períodos de inactividad o remisión. En los períodos de actividad, los síntomas principales de la colitis ulcerosa son la diarrea, la emisión de sangre y moco con las deposiciones, y el dolor abdominal. En la enfermedad de Crohn, estos síntomas suelen incluir el dolor abdominal, diarrea, sangre o moco en las deposiciones, y también cansancio, pérdida de peso y fiebre.

Las complicaciones de ambas enfermedades pueden ser molestas y/o graves: dilatación del colon, perforación del intestino y peritonitis (colitis ulcerosa) y obstrucción intestinal o fístulas (enfermedad de Crohn). Ambas enfermedades se asocian a un riesgo mayor de sufrir cáncer de colon, por lo que deben realizarse controles preventivos periódicos.

El tratamiento debe ser individualizado en cada paciente en función del tipo de enfermedad, extensión de las lesiones y gravedad de éstas.

El advenimiento de la terapia biológica, basada en la administración de anticuerpos con alta especificidad, está produciendo un cambio general en los esquemas de tratamiento.

La cirugía se reserva para tratar algunas de las complicaciones más graves de estas enfermedades.

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