NOTICIA

Vivir cerca de una zona verde en la infancia protege la salud mental de por vida

MÓNICA G. SALOMONE

Que las características del entorno en que vivimos afectan nuestro bienestar parece obvio. Pero que la salud mental de un octogenario esté influenciada por el lugar en que vivió de niño resulta más llamativo. También para el demógrafo escocés Jamie Pearce, que considera ese vínculo “uno de los hallazgos más fascinantes” de su investigación reciente. En sus datos hay un aspecto del entorno que emerge como especialmente beneficioso para la salud mental: el acceso a espacios verdes.  Pearce ha participado esta semana en el ciclo de conferencias Demography Today, con la charla Historia Longitudinal del espacio: un enfoque geográfico para comprender la salud mental y el envejecimiento cognitivo.