FECHA Y HORA

Del 01/06/2018 al 02/09/2018
de 10:00 a 20:00 h
Lunes cerrado excepto los de julio y agosto

LUGAR

Museo Guggenheim Bilbao, Avenida Abandoibarra 2, 48009 Bilbao

Esta exposición ofrece una selección de más de ochenta pinturas y dibujos realizados por Marc Chagall en los inicios de su carrera, un pintor singular e inconfundible cuyo universo, en apariencia sencillo, encierra una realidad compleja en la que se entrelazan mundos antagónicos. Chagall. Los años decisivos, 1911−1919 ha sido organizada por el Kunstmuseum de Basilea en colaboración con el Museo Guggenheim Bilbao y el apoyo de la Fundación BBVA.

Comisaria: Lucía Agirre

Imagen: Le marchand de bestiaux (1922-1923), Marc Chagall, VEGAP, Madrid, 2018

LA EXPOSICIÓN

Nacido en 1887 en el seno de una familia judía jasídica en la pequeña ciudad de Vitebsk, vinculada entonces a la Rusia de los zares, Chagall crece en un entorno confinado, donde las limitaciones para acceder al arte y a la cultura rusa vienen dadas tanto por su comunidad como por las políticas de la época que marginan en guetos a los judíos y les privan de sus derechos. Aun así, el joven Marc Chagall pronto rompe con lo establecido accediendo a la escuela rusa, después estudiando arte con Yuri Pen en Vitebsk y más tarde trasladándose a San Petersburgo, una gran urbe a la que los judíos solo pueden acceder con un permiso especial.

Sin embargo, es en 1911 cuando se produce la ruptura decisiva para Marc Chagall, a raíz de su traslado a París y de su nueva vida allí. Durante tres años, hasta mayo de 1914, Chagall trabaja en la capital francesa creando un conjunto de obras en las que se combinan los recuerdos de la vida en la comunidad jasídica de Vitebsk con los iconos de la metrópolis moderna. Así, las reminiscencias del arte popular ruso y de su cultura familiar se mezclan con los experimentos estilísticos más avanzados que le ofrece la vanguardia parisina, incluyendo a Pablo Picasso, Robert y Sonia Delaunay, y Jacques Lipchitz.

En 1914, en su regreso a casa para asistir a la boda de su hermana y para ver a su prometida, Bella Rosenfeld, la primera contienda mundial sorprende a Chagall y le confina allí durante ocho años. El artista vive entonces una fase de auto-búsqueda que se refleja en la obra de este periodo, constituida por autorretratos, representaciones cotidianas con su familia y su comunidad, dibujos sobre los estragos de la guerra y representaciones de la nueva Rusia que surge tras la Revolución de Octubre.