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Antonio Ruiz Cortés

PREMIO DE INVESTIGACIÓN SOCIEDAD CIENTÍFICA INFORMÁTICA DE ESPAÑA-FUNDACIÓN BBVA

Premios Nacionales de Informática

2022

Ha obtenido el Premio Aritmel por sus contribuciones en el área de la ingeniería de software, en particular en líneas de producto software, gestión de procesos de negocio e ingeniería de servicios.

CONTRIBUCIÓN

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Discurso

En su tesis doctoral, Antonio Ruiz Cortés consiguió reducir un programa informático de 6.000 líneas de código a solo 60. Lo logró gracias a combinar por primera vez la ingeniería del software y la inteligencia artificial. Desde entonces, ha dirigido catorce tesis doctorales en la misma línea y ha fundado un grupo de investigación de más de veinte personas. En sus dos décadas de recorrido, se siente especialmente orgulloso de haber fomentado «que no fuera el típico grupo de investigación jerárquico, sino un grupo en el que todos pudiéramos desarrollar al máximo nuestras capacidades».

“Comencé mi carrera en la empresa privada, pero pronto me di cuenta de que a mí lo que me gustaba era hacer lo que otros llamaban investigación. En la empresa ya había llegado a mi límite de adquirir nuevos conocimientos, y veía en la investigación el sitio ideal para dar rienda suelta a esta vocación”

El éxito lo atestiguan las más de 15 herramientas de software que han desarrollado, cada una al menos con un cliente, explica Ruiz Cortés. El informático siempre ha incorporado a las empresas en su investigación desde el primer momento, para poder acomodarse a las necesidades reales de estas. Todavía recuerda la emoción que sintió cuando recibió una llamada desde California: «Aquella noche yo ya no podía dormir, era excitante que desde la cuna de la informática llamaran a tu puerta para arrancar una idea con la tecnología que teníamos en aquel momento».

Su vocación por esta disciplina apareció «tarde y de manera inesperada», relata. Comenzó su carrera profesional en el mundo de la empresa privada, pero pronto quiso trascender sus fronteras: «Me estaba dando cuenta de que a mí lo que me gustaba era hacer lo que otros llamaban investigación. En la empresa ya había llegado a mi límite de adquirir nuevos conocimientos, y veía en la investigación el sitio ideal para dar rienda suelta a esta vocación», rememora Ruiz Cortés.

Poco a poco, descubrió que «no hay límites en cuanto a construir software, solamente tu imaginación». Considera que su disciplina es «esencial» para la sociedad, y pone el ejemplo del alunizaje de 1969 en el que el software fue crítico: «El alunizaje ocurrió gracias a que una mujer, Margaret Hamilton, tuvo la feliz idea de incorporar en el diseño del software del ordenador de a bordo de la nave todo lo necesario para que, en caso de que se diera una mala configuración, como se dio, el sistema pudiera seguir funcionando».

Sin embargo, la ingeniería del software no goza del prestigio social que merece, afirma Ruiz Cortés. El investigador opina que, en informática, España está «desfasada» con respecto a otros países tanto en enseñanza como en investigación a nivel de equipo.

Ante el premio siente «cierta responsabilidad», aunque, sobre todo, el reconocimiento constituye «una inyección de confianza» para seguir consolidando la investigación en ingeniería informática en Sevilla y llevarla hacia el liderazgo internacional.