PEPA-MARTINEZ-PEREZ-PREMIOS-FISICA-2020

María José Martínez-Pérez

PREMIO DE FÍSICA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE FÍSICA - FUNDACIÓN BBVA

Investigador Joven en Física Experimental

2020

Recibe el premio Investigador Joven en Física Experimental por “sus importantes contribuciones en el campo del nanomagnetismo. En particular, ha desarrollado una nueva generación de sensores magnéticos más sensibles y versátiles, lo que le ha permitido abordar el estudio de nanomateriales de interés en el campo del magnetismo molecular y la computación cuántica”.

CONTRIBUCIÓN

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Entrevista con la premiada

Desde que comenzó su tesis, María José Martínez trabaja en el desarrollo de sensores ultrasensibles que, combinando la superconductividad con las propiedades magnéticas, permiten estudiar con mucha precisión las propiedades magnéticas de los nanomateriales. «Busco desarrollar instrumentos que permitan observar fenómenos que difícilmente pueden observarse de otro modo», explica Martínez, investigadora Araid en el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (CSIC- Universidad de Zaragoza), que ha recibido el premio Investigador Joven en Física Experimental de la Real Sociedad Española de Física y la Fundación BBVA.

Los sensores con los que trabaja ahora son prácticamente únicos en el mundo. «He dedicado mucho tiempo a desarrollar sensores que permiten caracterizar y estudiar materiales magnéticos muy reducidos, lo que llamamos materiales nanométricos», indica. Aunque este tipo de sensores se conocen desde los años ochenta, la investigadora les ha dado una nueva operatividad que hace que sean más fáciles de usar. «He convertido un sensor que era muy complicado de manejar en algo que yo opero de forma bastante trivial», asegura.

Los materiales nanométricos pueden tener aplicaciones en muchos campos. «Por ejemplo, podrían funcionar como bits cuánticos en futuros ordenadores cuánticos, como refrigeradores en escalas muy reducidas, o para fabricar memorias magnéticas muy eficientes», explica la investigadora. También son útiles en otras ramas de la ciencia y se usan para detectar las señales magnéticas que emite nuestro cerebro o para hacer prospecciones geológicas. «Esta tecnología es una puerta a un mundo nuevo para la sociedad», señala Martínez. Con los sensores cuánticos se podrían medir fenómenos hasta ahora inaccesibles. La rama probablemente más conocida, la de la computación cuántica, serviría para hacer tareas que los ordenadores actuales no pueden, como simular medicamentos o simular fenómenos de producción de energía. «Otra rama preciosa es la de las simulaciones cuánticas, que permiten recrear en un laboratorio terrestre fenómenos como los agujeros negros…», añade.

Para la joven investigadora, este galardón es un reconocimiento a nivel nacional y una gran ayuda para su carrera. «Este premio ayuda porque el mundo de la ciencia es muy competitivo y el currículum importa mucho, es lo que te permite conseguir proyectos».