Pablo-Jarillo-Fisica

Pablo Jarillo-Herrero

Premio de Física Real Sociedad Española de Física - Fundación BBVA

Medalla de la Real Sociedad Española de Física

2020

Recibe la Medalla de la Real Sociedad Española de Física por “la relevancia e impacto de sus trabajos seminales en la física de los materiales bidimensionales con propiedades electrónicas y magnéticas de interés".

CONTRIBUCIÓN

Vídeo

Entrevista con el premiado

La carrera de Pablo Jarillo-Herrero, ganador de la Medalla de la RSEF, incluye numerosas contribuciones de alto impacto, como el desarrollo de nuevas técnicas de preparación de materiales bidimensionales. Pero ninguno de estos trabajos tiene una relevancia comparable al descubrimiento de que el más famoso de estos materiales, el grafeno, se vuelve superconductor si varias de sus láminas se apilan y a la vez se rotan, con un cierto ángulo entre ambas, apodado el ángulo mágico. Según destaca el acta del jurado, se trata de “uno de los hitos más importantes de la física de la materia condensada en los últimos años”.

En 2018, la publicación de este hallazgo por la revista Nature provocó una auténtica tormenta en la física. “Fue una sorpresa total, para nosotros y para todo el mundo”, explica Jarillo. Este descubrimiento podría ayudar a entender la superconductividad de alta temperatura, un fenómeno
que intriga a los físicos desde hace décadas y que podría desencadenar una auténtica revolución energética, al abrir la puerta a una producción de electricidad sin resistencia, mucho más eficiente y sostenible.

Licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Valencia en 1999, y tras un máster de Ciencia en la Universidad de California en San Diego en 2001, Jarillo se doctoró por la Universidad Tecnológica de Delft (Holanda) en 2005. Se trasladó poco después a la Universidad de Columbia (EEUU), y al MIT en 2008, donde obtuvo un puesto permanente en un periodo inusualmente breve. En 2012, Barack Obama entregó a Jarillo el Premio Presidencial a Jóvenes Investigadores Científicos, dotado con un millón de dólares, para financiar su investigación a lo largo de cinco años. Posteriormente, ha recibido otras distinciones tan prestigiosas como el Premio Buckley, de la American Physical Society, que se concede anualmente a un investigador excepcional en física de la materia condensada, y a principios de este año fue galardonado con el Premio Wolf de Física en Israel.