La ciencia ha basado su progreso en la observación, y cuanto mejores han sido los instrumentos de observación, más rápidamente ha avanzado. Desde las modestas dimensiones de nuestra escala humana, tan difícil resulta observar y comprender lo muy grande, el universo, como lo muy pequeño, el mundo de las partículas. Pero los espectaculares avances en las herramientas de observación han permitido penetrar tanto en el universo de lo muy grande como en el universo de lo muy pequeño.