Las facilidades en el traslado tanto material y físico como del pensamiento o la imagen han hecho que, en nuestros días, la globalización sea una realidad tangible y el espacio físico se haya homogeneizado de modo que muchas de nuestras ciudades pierdan sus singularidades al ser envueltas por sucesivas *capas* de edificación similar en cualquier circunstancia y latitud.Directamente relacionada con este tema está la cuestión del límite, la frontera entre diferentes situaciones físicas y anímicas, que va mucho más allá de la imposición de una ordenanza estilística concreta o del control del crecimiento de una determinada *mancha urbana* y su relación con la naturaleza que va invadiendo.
La arquitectura se mueve en otra dimensión: el tiempo. Un edificio, un trazado urbano o un planeamiento dan testimonio de su tiempo histórico, pero también marcan una temporalizad diaria en el uso de sus funciones, en su utilización; de igual modo que una sala de estar puede tornar en dormitorio, un barrio o una plaza pueden usarse de diferentes modos.