Desde hace ya unos años Europa está ampliando su superficie urbana a un ritmo cinco veces superior al crecimiento demográfico de su población. A pesar del conocido recurso a la sostenibilidad en abstracto, no se han modificado los planteamientos generales de crecimiento en superficie de las ciudades. Sin embargo el desarrollo de las comunicaciones está facilitando nuevos modos de habitación aún no contemplados en el planeamiento.
Cuestiones como el uso obligatorio y cotidiano del automóvil, la relación de la vivienda con el trabajo, la utilización de los nuevos centros de ocio y consumo de las periferias, la creciente aspiración de muchos ciudadanos a cambiar su vivienda actual por un hogar, por una ‘casa’ hacen pensar que la sociedad está buscando alternativas aún no contempladas en el actual planeamiento.