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Oscar Sainz Jiménez

PREMIO DE INVESTIGACIÓN SOCIEDAD CIENTÍFICA INFORMÁTICA DE ESPAÑA-FUNDACIÓN BBVA

Investigadores jóvenes en informática

2026

Por sus contribuciones en el área del procesamiento del lenguaje natural, en particular en el desarrollo, uso y evaluación de grandes modelos del lenguaje y extracción de información.

CONTRIBUCIÓN

Discurso

Ceremonia de los Premios de Informática SCIE-Fundación BBVA

2026

Oscar Sainz Jiménez define la irrupción de ChatGPT y otros modelos de lenguaje de inteligencia artificial como «un boom dentro de la academia que ha traspasado a la sociedad». El motivo —asevera— es que «cuando tú interactúas con ChatGPT, puedes pedirle que haga cualquier cosa, incluso tareas para las que no ha sido directamente entrenado». Licenciado, Máster y doctor en Informática por la Universidad del País Vasco (EHU), Sainz Jiménez es actualmente investigador contratado doctor del Centro Vasco de Tecnología del Lenguaje (HiTZ) en esta misma universidad y ha sido galardonado por los avances logrados por su investigación para fortalecer esta capacidad de la IA.

“Mi objetivo es enseñar a la inteligencia artificial a resolver tareas para las que existen pocos datos de entrenamiento, por ejemplo para desarrollar modelos de lenguaje con idiomas con pocos recursos como el euskera”

«Mi campo dentro del procesamiento de lenguaje natural se centra precisamente en enseñar a los modelos de lenguaje a realizar tareas para las que no han sido directamente entrenados», explica. «En concreto, estoy especializado en el aprendizaje con pocos datos; es decir, en diseñar algoritmos de inteligencia artificial eficientes que funcionen con información limitada o incluso nula».

Estos sistemas ya han sido entrenados previamente en otras tareas para las que sí existen conjuntos de datos masivos. «Las contribuciones de mi trabajo», resalta, «se centran en crear métodos para transferir ese aprendizaje previo hacia nuevos desafíos que carecen de ejemplos suficientes». Se trata de una línea de investigación de alta relevancia para el desarrollo de la inteligencia artificial, ya que, para la mayoría de los posibles usos de esta tecnología, existe escasez de datos.

Dos áreas exploradas en su investigación doctoral son el entrenamiento de modelos en ámbitos donde apenas existen datos de entrenamiento (como en los dominios de la medicina y el derecho) y el desarrollo de modelos de lenguaje con lenguas con pocos recursos como el euskera. De hecho, su trabajo en este último campo ha impulsado el desarrollo de Latxa, un chatbot de libre acceso adaptado al euskera para el que ya hay más de 2.000 usuarios registrados.

Con respecto a los potenciales riesgos de la inteligencia artificial, Sainz considera que «la tecnología no es de por sí buena o mala, depende del uso que le demos y también del conocimiento que tenemos sobre ella». Al joven investigador galardonado los temores que actualmente provoca la IA le recuerdan a los que provocó en su momento la irrupción de internet, pero considera que con el tiempo esta tecnología se regulará adecuadamente y las futuras generaciones normalizarán su uso.

El mayor desafío de este campo, en su opinión, es que los modelos de lenguaje requieren cada vez más recursos y, tanto por motivos económicos como ambientales, resulta imprescindible desarrollar nuevos métodos «para seguir mejorando la inteligencia de estos modelos sin consumir tantos recursos como los que usamos ahora».