“La física nuclear ofrece una gran riqueza de conocimiento y de tecnología para la sociedad”, dice María José García Borge
Entender las explosiones de supernova, buscar nuevos isótopos para terapias más efectivas para tratar el cáncer o explorar las propiedades de materiales nuevos son objetivos distintos con al menos un aspecto en común: los tres se benefician de ISOLDE, la instalación del CERN donde se realiza investigación de frontera del núcleo atómico y desarrolla investigaciones con un enfoque muy diverso en distintas aplicaciones. Su directora científica, la española María José García Borge, participa esta tarde en el ciclo de conferencias Los secretos de las partículas, de la Fundación BBVA, en Madrid.
10 julio, 2014
ISOLDE, que empezó a operar a finales de los años sesenta en el CERN, cerca de Ginebra, es una instalación internacional pionera en física nuclear. El número de instalaciones similares en todo el mundo no llega a la decena, y muchas se basan en las técnicas desarrolladas en ISOLDE. El objetivo de ISOLDE es investigar el núcleo atómico y las fuerzas que lo mantienen unido mediante la producción de una amplia variedad de núcleos radiactivos, que a su vez son muy útiles en la investigación en nuevos materiales, biología, medicina, astrofísica nuclear y muchas otras áreas. Trabajan en ISOLDE unos 450 científicos –en el CERN y en otros institutos de investigación en Europa-, que llevan a cabo los cerca de 50 experimentos que se realizan cada año en esta instalación.