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Andrea Goldsmith avanza cómo será la tecnología del futuro en Científicos de Frontera

Vehículos que circulan sin conductor por las autopistas y hogares con sensores que perciben el estado de salud de sus habitantes son algunas de las nuevas tecnologías que Andrea Goldsmith, catedrática de la Universidad de Stanford (EE UU), avanzará en el programa Científicos de Frontera, que se emitirá en La 2 el domingo 31 de octubre a las 11 de la noche.

27 octubre, 2010

Andrea Goldsmith, catedrática de Ingeniería Electrónica de la Universidad de Stanford (EE UU), es una de las personas que imaginan y crean las tecnologías que cambian la vida cotidiana. Sus proyectos son tan futuristas como las autopistas con coches sin conductor, los hogares con sensores que perciben el estado de salud de sus habitantes, o los teléfonos móviles que transmiten automáticamente el historial médico de un paciente. De todos ellos, y también de los retos que plantean –éticos, sociales, personales-, hablará el próximo domingo en La 2 a  partir de las 11 de la noche en Científicos de Frontera, un programa de entrevistas fruto de la colaboración entre RTVE y la Fundación BBVA.

“Las ideas provienen de imaginar qué tecnologías pueden mejorar la vida de las personas. Es un proceso muy creativo, como ingenieros tenemos algo así como un folio en blanco, a partir del cual podemos imaginar cualquier cosa”, afirma Goldsmith, que sin embargo no se considera una fanática de la tecnología: “Fui profesora de comunicación inalámbrica durante cinco años antes de tener mi primer móvil; me resistí, porque no quería estar localizable siempre. Me gusta sentarme con un libro, disfrutar de un ritmo de vida pausado. La comunicación instantánea ha mejorado nuestra vida en muchos aspectos, pero también la ha acelerado”.

Y sí, ser mujer aún marca una diferencia: “He sufrido una discriminación imperceptible, y tal vez no tan imperceptible. Cuando empecé Ingeniería éramos muy pocas, y algunos profesores te transmitían la idea de que aquello no era para mujeres. Fue muy duro, pero perseveré. Hoy seguimos siendo una minoría en el mundo académico, y todavía hay un sesgo. A muy pocas mujeres se las anima a que estudien Ingeniería.