Josep Corbella y Carlos Briones, galardonados con los Premios CSIC-Fundación BBVA por difundir el mejor conocimiento a amplias audiencias desde el periodismo y la investigación
La transmisión rigurosa y eficaz del mejor conocimiento a amplias audiencias, impulsada desde el periodismo especializado en ciencia por Josep Corbella y el ámbito de la investigación por Carlos Briones, han sido reconocidos en la V edición de los Premios CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica.
12 mayo, 2026
Corbella, redactor científico de La Vanguardia desde hace tres décadas, ha sido galardonado en la categoría de periodistas “por una larga trayectoria dedicada a la comunicación científica y su liderazgo, que ha convertido este contenido en un área esencial en un medio de amplio impacto”, en palabras del jurado. A lo largo de su dilatada carrera profesional, Corbella “no solo ha consolidado la información diaria en ciencia” a través de la edición impresa de La Vanguardia, sino que “también ha impulsado formatos y canales innovadores”, como Big Vang –el portal dedicado a la actualidad científica en la web del mismo diario–, ”adaptándose a las sucesivas transformaciones que han vivido los medios de comunicación, contando con un acceso directo a las fuentes científicas, lo que ha servido para garantizar el rigor de su trabajo”.
Briones, por su parte, ha sido reconocido en la categoría de investigadores “por haber logrado transmitir en un tono accesible y atractivo los misterios sobre el Universo y el origen de la vida a una amplia audiencia a partir de su sólida formación científica”. Bioquímico y biólogo molecular de formación, y actualmente coordinador del Grupo de Evolución Molecular, Mundo RNA y Biosensores del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), entre su producción como divulgador destacan sus libros ¿Estamos solos? En busca de otras vidas en el cosmos (2020) y A bordo de tu curiosidad (2024), así como sus más de 700 conferencias, colaboraciones con los principales medios de comunicación en prensa, televisión y radio, y el amplio seguimiento que han logrado sus cuentas en redes sociales.
Además, Carmen Gómez-Fayrén de las Heras y Beatriz Vallejo Jurado han recibido las dos Ayudas CSIC-Fundación BBVA, que les permitirán realizar estancias en institutos, laboratorios y centros del CSIC para conocer de manera directa todo el proceso de investigación. Con esta inmersión, ambas tendrán la oportunidad de interactuar con investigadores y conocer el desarrollo de proyectos científicos singulares, para reforzar su especialización en comunicación científica.
Tanto los dos Premios –dotados cada uno de ellos con 40.000 euros– como las dos Ayudas –dotadas con 35.000 euros cada una– forman parte del Programa de Impulso a la Comunicación Científica creado en 2021 por el CSIC y la Fundación BBVA. Su objetivo es reconocer e incentivar el trabajo indispensable de los periodistas y comunicadores que informan de manera rigurosa y atractiva sobre los avances de la ciencia, así como mejorar la formación en este campo decisivo para la cultura científica de la sociedad.
Josep Corbella: convertir la ciencia en información diaria
Josep Corbella (Barcelona, 1966) considera que una de las principales contribuciones de su carrera ha sido “promover que la información científica sea considerada en las redacciones, y por parte de las direcciones de los medios, como información de actualidad en igualdad de condiciones con las noticias de otros ámbitos”. Y es precisamente uno de los reconocimientos que le hace el jurado de este galardón, “consolidar la información diaria en ciencia”.
Sus inicios como periodista científico fueron en 1988 en el Diari de Barcelona. Ya en La Vanguardia, en 1990 contribuyó a convertir el nuevo suplemento de Medicina y Calidad de Vida en un espacio sobre investigación médica, priorizando la información de actualidad. Y dos años después, cuando pasó a la sección de Sociedad, convirtió al diario del Grupo Godó en uno de los primeros medios en España que contase con un redactor de ciencia dedicado a tiempo completo a la información diaria. “Es fundamental ayudar a la dirección a valorar las noticias, que sepan que no todo es igual de importante”, asegura, “y para ello hay que evitar vender a toda costa tus informaciones. Por ejemplo, yo desaconsejé a un director del periódico abrir el diario al día siguiente con una noticia mía. ‘No lo merece’, le dije. Esto es lo que ayuda al director a valorar los temas de ciencia. A saber que puede confiar en el periodista de Ciencia para decidir sobre el valor de las informaciones”.
En medio de las primeras batallas por la audiencia online, Corbella impulsó en 2012 la creación del canal Big Vang para adaptar la información científica a internet garantizando la fiabilidad de la información ofrecida a los lectores. “El mundo está en cambio permanente”, subraya al mencionar los nuevos canales, “y nosotros siempre nos hemos tenido que adaptar. Ahora está en cambio acelerado y el reto que tenemos quienes nos dedicamos al periodismo científico es saber adaptar la manera de transmitir la información a los hábitos nuevos de consumo de la información y llegar a los ciudadanos”. Como coordinador del canal, cargo que desempeña desde entonces, ha apostado por formar a jóvenes periodistas especializados, consolidando un espacio de referencia en divulgación científica, con una audiencia media mensual en 2025 de más de 883.000 usuarios únicos, según sus propias métricas.
Además de elaborar contenidos, Big Vang asesora al conjunto de la redacción de La Vanguardia en cuestiones científicas. Esta capacidad de liderazgo ha llevado a extender la presencia de informaciones sobre ciencia a otras secciones, como Internacional, Economía o Deportes, haciendo de la comunicación científica una cuestión transversal a todo el periódico. “Este proceso ha nacido en la redacción de una manera natural, muy similar a la de asesorar a la dirección. Yo siempre me he prestado a colaborar con otras secciones para ayudar a valorar informaciones. Y esto pasa mucho ahora con los portadistas, las personas responsables de organizar la portada de la web. Son muy buenos periodistas, pero no especialistas en ciencia. Y si les llega un día una noticia de un hantavirus, es mi trabajo decirles, ésta sí es relevante, ésta no”, desarrolla.
A lo largo de 35 años en La Vanguardia, Corbella ha escrito más de 5.000 piezas informativas sobre ciencia, pero el jurado destaca que además “ha sido capaz de impulsar formatos y canales innovadores” y que ha sabido adaptarse “a las sucesivas transformaciones que han vivido los medios”. Una de las más profundas tuvo lugar con la pandemia de covid-19, momento en el que se convirtió en uno de los colaboradores habituales de los programas de La Sexta Al rojo vivo, LaSexta Noche y LaSexta Xplica, donde aportaba información contrastada sobre el virus y la infección que provocaba. Desde entonces, y tras el fin de la crisis del coronavirus, ha continuado colaborando en esos programas para analizar la actualidad científica. “La información de base es la misma, lo que es distinto es el lenguaje en que lo cuentas. Nosotros somos especialistas en conseguir la mejor información, en valorarla, en contrastarla y lo que tenemos que ser es capaces de transmitirla a los ciudadanos. Y tenemos que aceptar que cada ciudadano consume información por canales distintos”, destaca.
Su versatilidad queda también demostrada con la presencia, desde sus inicios en 2001, en la emisora de radio líder en Cataluña, RAC 1, como colaborador, primero, y desde 2012 como coordinador de una sección de ciencia semanal. También en su faceta de escritor: tiene seis libros publicados que han abordado cuestiones relacionadas con el cerebro, la genética, el comportamiento humano o
la evolución, varios de ellos en colaboración con reputados investigadores como Eudald Carbonell y Valentín Fuster, y entre los que destacan títulos como Sapiens: el largo camino de los homínidos hacia la inteligencia (ed. Península, 2001), La ciencia de la salud (ed. Planeta, 2006), La cocina de la salud (ed. Planeta, 2010), y Baselga, el médico que quería cambiar el mundo (ed. Navona, 2022).
Carlos Briones: transmitir la fascinación por la vida y el universo a la sociedad
¿Cómo empezó la vida? ¿Ha podido surgir en otros mundos? Y si existen otras formas de vida fuera de la Tierra, ¿cómo podemos encontrarlas? Estas son las preguntas fundamentales que Carlos Briones (Colonia, Alemania, 1969) ha abordado no solo a lo largo de su destacada carrera como investigador, sino también durante su trayectoria como comunicador científico, logrando transmitir los grandes enigmas sobre el origen de la vida y el universo a amplias audiencias. “Desde muy joven”, recuerda, “me di cuenta de que estos temas eran fundamentales y que en el fondo estaban recogiendo las grandes preguntas de la humanidad: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Estamos solos? Por eso, al menos durante los últimos 20 años, mi carrera científica ha ido en paralelo a mi pasión por la comunicación de la ciencia. Me fascina la investigación, pero también me motiva poder llevar el gozo del hallazgo científico a otros públicos y lograr que otras personas también se hagan grandes preguntas”.
Doctor en Ciencias Químicas (con especialidad en Bioquímica y Biología Molecular) por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), Briones es investigador en el Centro de Astrobiología (CAB, centro mixto del CSIC y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial [INTA], asociado a la NASA). Allí dirige desde el año 2000 el Grupo de Evolución Molecular, Mundo RNA y Biosensores, dedicado a investigar sobre el origen y la evolución temprana de la vida, la genética de virus y el desarrollo de sensores para la detección y caracterización de biomarcadores que puedan detectar organismos fuera de nuestro planeta. En este campo es coautor de más de 120 artículos científicos en revistas internacionales de referencia como Nature Nanotechnology, PNAS, Chemical Reviews y Scientific Reports.
Sin embargo, las inquietudes intelectuales de Briones nunca se han limitado exclusivamente a su campo de investigación ni al ámbito de la ciencia, sino que siempre tuvo una marcada vocación por la filosofía, la historia, las artes y la literatura. “Desde muy joven, aunque me fascinaban la física, la química y las matemáticas, también empecé a escribir poesía y relatos. Aunque finalmente decidí estudiar una carrera de ciencia, nunca me desprendí de mi pasión por las disciplinas artísticas y humanísticas”. De hecho, Briones está convencido de que “ciencia, arte y humanidades tienen que ir unidas”, porque “en el fondo las preguntas que nos hacemos son las mismas”, y defiende que “no hay nada más humanista que la ciencia, porque nos reivindica como humanos, nos hace llegar a los límites de nuestra capacidad cerebral y nos hace conocernos mejor a nosotros mismos”.
Desde esta óptica, Briones ha dedicado un gran esfuerzo – “generalmente en mi tiempo de descanso y mis fines de semana”, admite – a la comunicación de la ciencia en múltiples formatos y canales que han alcanzado una amplia difusión. Entre sus libros divulgativos, destacan como autor ¿Estamos solos? En busca de otras vidas en el Cosmos (ed. Crítica, 2020, que ha alcanzado cinco ediciones en España, 1 en Argentina y 1 en México); y A bordo de tu curiosidad. Un viaje por las preguntas y retos de la ciencia actual (ed. Crítica, 2024, 3 ediciones). “En el primero”, explica, “tras reflexionar sobre la vida en la Tierra y la adaptación en condiciones extremas, viajo por el universo a lugares donde es posible que haya podido surgir la vida, desde Marte hasta las lunas de Júpiter y Saturno. El segundo está dedicado a un público joven con inquietudes y preguntas, una reivindicación de la necesidad de seguir siendo curiosos. Es un libro que muchos profesores están utilizando mucho en institutos para introducir temas de ciencia a sus alumnos”.
Briones es también coautor de El nanomundo en tus manos (con José Ángel Martín-Gago, Elena Casero y Pedro Serena; ed. Crítica, 2014) y Orígenes. El universo, la vida, los humanos (con Alberto Fernández-Soto y José María Bermúdez de Castro; ed. Crítica, 2015, 7 ediciones en España y 1 en Colombia).
A lo largo de las últimas dos décadas, ha impartido más de 700 conferencias de divulgación científica y colabora con muchos de los principales medios de comunicación tanto en prensa (El País, El Mundo y La Vanguardia), como en radio (Radio Nacional de España, Onda Cero y Cadena Ser) y televisión (Orbita Laika de RTVE). También mantiene una intensa actividad en redes sociales como X, Bluesky e Instagram, donde acumula más de 45.000 seguidores compartiendo información sobre actualidad científica, así como argumentos fundamentados en la evidencia científica frente a la pseudociencia y las pseudoterapias.
“En estos momentos”, recalca, “es fundamental y me parece una obligación de los científicos divulgadores que contribuyamos todo lo que podamos a transmitir a la sociedad un pensamiento crítico que pueda actuar como una coraza frente a la desinformación, el engaño y la manipulación que lamentablemente son ahora tan familiares para todos”.
Ayudas CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica
Las dos Ayudas CSIC-Fundación BBVA se han otorgado a las jóvenes comunicadoras científicas Carmen Gómez-Fayrén de las Heras y Beatriz Vallejo Jurado. Durante doce meses, ambas tendrán la oportunidad de realizar un itinerario de estancias en varios centros del CSIC para conocer de manera directa todo el proceso de investigación científica. El programa se adapta al interés y perfil de las beneficiarias, que han escogido algunas áreas de conocimiento y centros de investigación preferentes de entre los que figuraban en el listado de institutos y centros ofrecidos por el CSIC. Cada beneficiaria realizará un itinerario diseñado en coordinación con la Vicepresidencia de Investigación Científica y Técnica del CSIC (VICYT), que se desarrollará bajo la supervisión de tutores científicos designados por esa Vicepresidencia. Las dos seleccionadas podrán hacer una inmersión en varios grupos de investigación, asistiendo al desarrollo de proyectos científicos singulares, distintos estilos de hacer ciencia y conocer en directo todas las principales fases y facetas de la investigación en grupos avanzados del CSIC.
Carmen Gómez-Fayrén de las Heras es graduada en Física por la Universidad de Murcia y Máster en Física Teórica, con especialidad en Partículas Elementales y Cosmología, por el Instituto de Física Teórica (IFT, UAM/CSIC, Madrid). Tras finalizar su doctorado en Física Teórica en este mismo centro, cuya tesis defenderá este verano, su objetivo es dedicarse a la divulgación científica. Ya ha dado sus primeros pasos en el campo al participar como colaboradora en el podcast Serendipias de la Cadena SER.
“Como joven investigadora que se ha formado gracias a los centros públicos, considero que la comunicación científica es un derecho de los ciudadanos y una obligación de las instituciones para el desarrollo de la sociedad”, explica la beneficiaria. “Tras mi experiencia en el IFT y mi participación en numerosas actividades divulgativas, he observado que la ciencia fundamental presenta retos para acercarse a la sociedad y requiere de un esfuerzo por parte de personas formadas en tratar de difundir ese conocimiento a la ciudadanía que lo financia, conectándoles con los avances y la cultura científica”, reflexiona Gómez-Fayrén, cuya aspiración “es amplificar el impacto de la investigación y aportar los conocimientos y experiencias que he adquirido para ayudar a difundir las investigaciones de mis compañeros en un futuro”.
Más allá de la Física Teórica, sus intereses se extienden hasta la Física de la Tierra, la Climatología o la Meteorología, así como al amplio abanico de las Ciencias Naturales, áreas del conocimiento en las que podrá profundizar en su itinerario: comenzará en el Instituto de Astrofísica de Andalucía (Granada), para más adelante trasladarse a Madrid y continuar su recorrido por el Instituto de Geociencias y, más tarde, el Instituto de Ciencias de Materiales, hasta finalizar su proyecto en el Museo Nacional de Ciencias Naturales.
Beatriz Vallejo Jurado es graduada en Química y Ciencias Ambientales y Máster en Educación con especialidad en Física y Química por la Universidad de Cádiz. Además, se encuentra estudiando el Máster en Comunicación Social de la Investigación Científica por la Universidad Internacional de Valencia, formación que completa su perfil multidisciplinar, que también integra competencias en el ámbito de la Comunicación y las nuevas narrativas.
Vallejo, que ha focalizado su trabajo en el estudio del exposoma – los factores ambientales – sobre la salud, argumenta que “somos un conjunto indivisible, por lo que es necesario romper con la ciencia estanca para abordar la salud de forma integral”. Por ello, “si combinamos conocimientos transdisciplinares, podemos generar información sobre hábitos preventivos que mejoren la calidad de vida y, en muchos casos, salven a la población de padecer una patología a posteriori”, un potencial que, como lamenta, “rara vez llega al público” porque “la ciencia se queda en forma de datos y papers”.
Con el objetivo de trasladar las investigaciones más avanzadas en el ámbito de la salud al público general, Vallejo comenzará su itinerario en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD, Sevilla) para comprender la base fundamental, desde el metabolismo, de los sistemas antioxidantes en el envejecimiento y los procesos mitocondriales. A continuación, en el Instituto de Neurociencias (IN, Alicante), asentará las bases sobre el cerebro como motor de los hábitos y continuación, siguiendo el eje intestino-cerebro, irá al Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN, Madrid) para centrarse en componentes clave en prevención como la alimentación y la microbiota. Finalmente, cerrará su itinerario en el Instituto de Biología Funcional y Genómica (IBFG, Salamanca), donde obtendrá una visión fundamental sobre cómo las células responden al entorno, al estrés nutricional y a los cambios.
Comisión Evaluadora
La comisión evaluadora de los Premios y Ayudas CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica ha estado presidida por Eloísa del Pino, presidenta, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y ha contado como vocales con Rafael Pardo, director de la Fundación BBVA; Silvia Churruca, directora de Comunicación y Relaciones Instituciones de la Fundación BBVA; Ángel Díaz, periodista especializado en Ciencia del diario El Mundo; Pura Fernández, vicepresidenta adjunta de Cultura Científica y Ciencia Ciudadana del CSIC; Eva Herrero, vicerrectora adjunta de Formación Permanente y Empleabilidad y profesora titular de Periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid; Alberto Jiménez-Schuhmacher, jefe del Grupo de Oncología Molecular y coordinador del Programa de Inmunidad, Cáncer y Enfermedades de Origen Infeccioso del Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón (IIS Aragón); José María Martell, vicepresidente de Investigación Científica y Técnica del CSIC; María Henar Miguélez, catedrática de Ingeniería Mecánica de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad Carlos III de Madrid; Jaime Prats, responsable de Comunicación Institucional del CSIC; José Manuel Sánchez Ron, catedrático emérito de Historia de la Ciencia de la Universidad Autónoma de Madrid y académico de la Real Academia Española; y Licia Verde, profesora ICREA del Instituto de Ciencias del Cosmos de la Universitat de Barcelona.
Sobre las instituciones
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) es un Organismo Público de Investigación autónomo, de carácter multisectorial y multidisciplinar, con personalidad jurídica y patrimonio propios, con implantación en toda España y proyección internacional, y tiene entre sus funciones el fomento, la coordinación, el desarrollo y la difusión de la investigación científica y tecnológica, de carácter multidisciplinar, con el fin de contribuir al avance del conocimiento y al desarrollo económico, social y cultural, así como a la formación de personal y al asesoramiento a entidades públicas y privadas en estas materias.
La Fundación BBVA es expresión del compromiso del Grupo BBVA con el impulso del conocimiento, la tecnología y la innovación, entendidos como una de las vías más eficaces para ampliar las oportunidades individuales y colectivas y preservar la vida en la Tierra. Su actividad se centra en el apoyo a la investigación científica a través de proyectos de investigación, becas, colaboración con instituciones científicas, el reconocimiento del talento a través de distintas familias de premios propios y en colaboración con sociedades científicas, así como en la difusión del conocimiento y la cultura a la sociedad.