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La colaboración de la Fundación BBVA con la publicación trimestral cumple 25 años

La Fundación BBVA celebra la circularidad de las artes en el acto de presentación del número 78 de la revista ‘Sibila’

FUNDACIÓN BBVA

La Fundación BBVA celebró ayer en el Palacio del Marqués de Salamanca el acto de presentación del número 78 de la revista Sibila, una singular conjunción de literatura, artes plásticas y música, cuya colaboración cumple 25 años. El evento, en el que han participado algunos de los artistas que han colaborado en este número y que ha moderado el director de la revista, Juan Carlos Marset, ha girado en torno a la circularidad de las artes, y ha incluido entrevista, recital de poesía, coloquio y estreno de una pieza musical.

11 junio, 2026

Encuentro

Presentación de la revista Sibila 78

“El apoyo de la Fundación BBVA a Sibila es expresión de nuestro compromiso con la innovación en las artes y en la cultura contemporáneas”, ha declarado la directora de Relaciones Institucionales de la Fundación BBVA, Silvia Churruca, en la apertura del acto. Tras su breve intervención, ha dado paso a Juan Carlos Marset, director y fundador de Sibila, quien ha agradecido la gran libertad editorial de la que goza la revista. “Lo único que nos ha exigido la Fundación BBVA desde el comienzo de nuestra colaboración ha sido la máxima excelencia”, ha recalcado.

Alba Botines, artista española afincada en Londres, cuya obra se incluye en este número de la revista, se ha conectado en directo para presentar su trabajo a través de una entrevista moderada por Marset. “Mi pintura se inspira del entorno que me rodea; por eso, no refleja los colores del Mediterráneo, sino los de la ciudad en la que vivo”, ha observado. Su obra, ha afirmado, “investiga mundos, naturalezas y cuerpos en constante transformación, donde lo imaginario se funde con lo real y se entrelazan cuestiones como la interconexión entre especies, el devenir, la subjetividad nómada, el placer, el deseo y el control”. Además, ha comentado varias de sus pinturas, como Metamorphosis, que ilustra la portada de Sibila 78, y que está inspirada en la obra homónima de Kafka.

A continuación, la poeta y escritora Julia Bellido ha subido al escenario para hacer una lectura de tres de los poemas que aparecen en la revista, y de otro inédito. Como preámbulo, ha explicado que su obra poética está intrínsecamente ligada a su experiencia vital. “Estos poemas que voy a leer pertenecen a mi último libro, aún inédito. Están atravesados por la experiencia de la maternidad. Me planteo quién nació realmente cuando di a luz a mis tres hijos, ya que me transformaron radicalmente”, ha expuesto antes de hacer el recital de varias piezas que unen su historia familiar personal.

Por su parte, el también poeta Alejandro Duque, gran conocedor de la obra de Vicente Aleixandre, ha presentado su próximo poemario, Olas de un mismo mar, donde se incluirán los poemas “Devastación”, “Verdes almas” (ambos publicados en el número de la revista) y un último poema inédito que ha introducido como una elegía a todos aquellos que ha ido perdiendo a lo largo del camino vital. Juan Carlos Marset lo ha calificado como “uno de los pocos poetas necesarios de nuestro tiempo” y ha elogiado su obra publicada.

Los dos poetas, junto con el director de la revista y la compositora Carmen Asenjo-Marrodán, cuyas piezas se incluyen en el CD que acompaña el número 78 de la revista, han protagonizado un coloquio sobre los vaivenes entre disciplinas artísticas. Para Bellido, la sonoridad es un elemento esencial y natural en la poesía; Duque ha subrayado la importancia de las artes plásticas y la música como influencia en su obra; y García-Marrodán ha resaltado la permeabilidad de las disciplinas humanísticas (ella es filóloga, además de compositora) en su música.

Por último, la compositora ha hablado de su pieza Tempus fugit, interpretada por primera vez por el guitarrista Jesús Pineda para clausurar el acto, y que ganó el Primer Premio en el Concurso Internacional de Composición para Guitarra Manuel de Falla de 2020. “Es curioso que una pieza sobre la fugacidad haya tenido que esperar seis años para ser representada. Tempus fugit puede entenderse como una exploración continua del comportamiento de esa materia sonora sometida al devenir del tiempo”, ha detallado, antes de dar paso a su interpretación.