La Fundación BBVA y la RSME premian a los mejores jóvenes matemáticos, “pensadores que resuelven problemas clave para la ciencia y la innovación”
Su trabajo consiste en pensar para resolver problemas, y lo llevan a cabo fortaleciendo su creatividad, su sentido crítico y su dominio de una ciencia que es como el ADN de todas las demás ciencias: las matemáticas. Los seis jóvenes matemáticos galardonados en la segunda edición de los Premios de Investigación Matemática Vicent Caselles, de la Fundación BBVA y la Real Sociedad Matemática Española (RSME), son los mejores representantes de una clase de investigadores que enriquece tanto el ámbito académico como -cada vez más- el empresarial, porque su capacidad para buscar soluciones es lo que hace posible la innovación.
3 octubre, 2016
El mensaje de que los avances en calidad de vida dependen en gran parte de la generación continua de avances matemáticos estará muy presente en la ceremonia de entrega de los Premios Vicent Caselles, que tendrá lugar el lunes, 3 de octubre, en la sede de la Fundación BBVA en Madrid.
En el acto se hará entrega igualmente del premio José Luis Rubio de Francia, el galardón más importante para jóvenes matemáticos de la RSME, abierto a cualquier matemático español o formado en España menor de 32 años, dotado con 3.000 euros; junto a la RSME lo otorgan las Universidades de Zaragoza y Autónoma de Madrid, en las que prestó sus servicios José Luis Rubio de Francia. Además, la Fundación BBVA concederá un Start-Up Grant al ganador de éste galardón, una ayuda de 35.000 euros para un proyecto de investigación de tres años.
Del mismo modo, en la ceremonia se hará entrega de las Medallas de la Real Sociedad Matemática Española, expresión del reconocimiento público a profesionales destacados por sus relevantes, excepcionales y continuas aportaciones matemáticas.
Los Premios de Investigación Matemática Vicent Caselles fueron creados por la Fundación BBVA y la RSME en 2015, para estimular la investigación de jóvenes matemáticos españoles o formados en España. En cada edición se premiará a seis investigadores menores de 30 años, que recibirán 2.000 euros cada uno.
Con los Premios Vicent Caselles, la Fundación BBVA extiende de forma específica a las Matemáticas uno de sus programas prioritarios: el incentivo a la investigación científica y de difusión de la ciencia.
Problemas resueltos tras medio siglo
Los galardonados en esta edición son matemáticos que trabajan en áreas básicas y aplicadas. Roger Casals, que también es el ganador del premio Jose Luis Rubio de Francia -y por tanto de la ayuda de 35.000 euros para un proyecto de 3 años que concede la Fundación BBVA-, hace matemáticas básicas. Es autor “del mayor hallazgo en la topología de contacto” en tiempo reciente, afirma el jurado; un resultado que “ha desencadenado una revolución en su campo”. Se trata de la demostración de una conjetura que llevaba abierta medio siglo, la conjetura de Chern para variedades 5-dimensionales. Poco después la demostración se generalizó para todas las dimensiones y el área bulle ahora con nuevos resultados, entre ellos varios de gran relevancia también de Casals. En la actualidad, trabaja en el departamento de Matemáticas en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) (Boston, EEUU) con una beca de la Fundación Nacional de la Ciencia estadounidense que se prolongará otros dos años.
Casals considera por ejemplo “al aparcar el coche, el sistema que subyace es el mismo que cuando se patina sobre hielo”, explica; los movimientos en ambos casos son cuspidales, por la misma razón que los rayos de luz que se refractan en una taza de té también forman una cúspide. “Para mí, la belleza y la utilidad de este lenguaje son suficientes para estudiar matemáticas”. En su opinión, no hay duda de que el desarrollo matemático de una civilización da una medida de su progreso: “Si entendemos por progreso el progreso tecnológico, médico, industrial… las matemáticas son un una herramienta que permite solucionar problemas que se plantean en estos ámbitos. Las matemáticas subyacen a una gran parte del desarrollo”.
Francesc Castellà, actualmente en la Universidad de Princeton (EEUU) tras haber estado en las de Montreal (Canadá) y California (EEUU), está explorando la conjetura de Birch y Swinnerton-Dyer, que es uno de los siete problemas considerados más importantes de la matemática actual -los llamados %27problemas del milenio%27-. Para Castellà no hay duda de que la demostración de esta conjetura -algo que en su opinión sí que está al alcance de matemáticos tan jóvenes como él- sería “un hito histórico”. El joven premiado explica que lo que le llevó a dedicarse a la investigación en matemáticas fue la lectura de “El ultimo problema de Fermat”, un libro de divulgación que narra la historia de cómo se demostró en 1993 una conjetura enunciada en el siglo XVII.
José Conde, investigador postdoctoral en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), estudia la interacción de la probabilidad y el análisis armónico, empleando métodos de tanto alcance que sus contribuciones tocan también otras áreas de las matemáticas. Jesús Yepes, con un contrato postdoctoral Severo Ochoa en el Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT), ha logrado refutar una conjetura formulada cuatro décadas atrás, perteneciente al área llamada de %27geometría convexa%27.
Exoesqueletos y prevención de infecciones hospitalarias
Leonardo Colombo y Martín López hacen matemáticas más próximas al mundo tangible. Colombo, en la Universidad de Michigan con un contrato postdoctoral, escogió las matemáticas aplicadas sobre todo “porque me divierten más que otras áreas”, afirma, pero también tuvo en cuenta que este tipo de investigación le permite “poner mi granito de arena para ayudar a generar una mejor calidad de vida”. Él investiga en teoría del control para ayudar a crear mejores exoesqueletos: “No trabajo con la máquina en sí, sino que las matemáticas que desarrollo sirven para implementarlas en exoesqueletos”, explica; “mediante la teoría de control podemos generar un cierto tipo de pasos a través de la sincronización de las articulaciones, y de esta manera ayudamos a los ingenieros a mejorar los exoesqueletos”.
Martín López es investigador postdoctoral en el grupo de Biología Matemática y Medicina de la Universidad de Leeds, Reino Unido. En su opinión “la aplicación de las matemáticas al área de la salud está en pleno auge”, afirma. Él ha investigado entre otras cosas la propagación de epidemias, y asegura que “las matemáticas tienen un papel importante a la hora de averiguar el sistema de transmisión”. Los modelos matemáticos pueden ayudar a entender, por ejemplo, “cuáles han sido las medidas más y menos efectivas para limitar la propagación de la epidemia”; los modelos, previamente calibrados con datos reales, son útiles también “para ayudar a predecir el comportamiento de una epidemia en el futuro”.
López acaba de comenzar un proyecto de varios años de duración financiado por el Medical Research Council del Reino Unido para investigar la propagación de infecciones hospitalarias, con el fin último de contribuir a su prevención. López ha trabajado también en dinámica de poblaciones, analizando por ejemplo las relaciones entre predadores y presas. Como detalle personal, este investigador participa también en proyectos de cooperación al desarrollo enseñando matemáticas -apenas unas semanas antes de la ceremonia estaba en Mozambique-.