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El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y la Fundación BBVA premian ocho proyectos que mejoran la calidad educativa estimulando la participación activa de los alumnos

Los profesores que han ideado los ocho proyectos ganadores de la trigésima primera edición de los Premios Francisco Giner de los Ríos a la Mejora de la Calidad Educativa, otorgados por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y la Fundación BBVA, han logrado no solo implementar una forma innovadora de enseñar, sino fomentar y lograr la participación activa de sus alumnos. Los proyectos reconocidos han estimulado la creatividad, el trabajo en equipo o la autogestión como vías para adquirir y asimilar el conocimiento impartido en las aulas.

3 noviembre, 2016

Los Premios Francisco Giner de los Ríos a la Mejora de la Calidad Educativa reconocen la labor del profesor, figura cuya importancia ha sido reconocida durante la ceremonia, que se ha celebrado hoy, en las palabras del presidente de la Fundación BBVA, Francisco González:“La sensación de gratitud del alumno hacia su maestro perdura más allá de la infancia y la juventud y es, probablemente, universal. La colaboración de la Fundación BBVA en estos galardones”, ha continuado González, “es en cierto modo una manera de hacer patente esta gratitud”.

El presidente de la Fundación BBVA ha subrayado que las mentes de quienes hoy reciben los estímulos de sus maestros son “las que buscarán las soluciones, crearán los retos y generarán los estímulos de mañana.

Las ideas de los niños de hoy darán forma a la sociedad de la próxima década. Quienes aceptan tanta responsabilidad tienen toda nuestra admiración”.

'Las ideas de los niños de hoy darán forma a la sociedad de la próxima década. Quienes aceptan tanta responsabilidad tienen toda nuestra admiración”.

Desde hace más de tres décadas, estos premios reconocen experiencias de enseñanza innovadoras que combinan la transmisión de conocimientos con el estímulo en el alumno de habilidades y competencias fundamentales en su desarrollo personal y profesional, inspirados en la figura de Francisco Giner de los Ríos, filósofo, innovador pedagógico y cofundador de la Institución Libre de Enseñanza.

En su trigésima primera edición, se han otorgado un total de ocho premios, en otras tantas categorías, con una dotación total de 129.000 euros (24.000 euros para el premio especial y 15.000 euros para cada galardón de las restantes categorías). El legado de estas tres décadas se traduce en más de 270 proyectos procedentes de toda la geografía española y que se han convertido en referente de la innovación educativa.

Ocho ejemplos de cómo innovar en la enseñanza

‘Planetario escolar de bajo coste’, un proyecto en el que han participado alumnos de ESO y Bachillerato del IES Cristo del Socorro, en Luanco (Asturias) se ha alzado con el Premio Especial al Mejor Trabajo de la XXXI edición de los Premios Francisco Giner de los Ríos a la mejora de la calidad educativa, convocados por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y la Fundación BBVA.

Con el trabajo ganador de esta categoría -dotado con 24.000 euros- los profesores del Departamento de Tecnología Estrella Pellitero y José Manuel Roces han conseguido poner a disposición de su centro -y de cualquier otro que quiera aprovechar esta experiencia- un planetario donde observar recreaciones del cielo nocturno bajo una cúpula de 4 metros de diámetro con capacidad para 20 personas y por un coste ínfimo: 350 euros si se dispone de ordenador y proyector de vídeo o 1.400 si es necesario adquirir ambos equipos.

El Premio para el segundo ciclo de Educación Infantil, dotado con 15.000 euros, ha recaído en ‘Estímulo del pensamiento creativo a través de la música’, proyecto desarrollado por Paloma Rocafull y Arantxa García Mangas en el CEIP Emilio Díaz (Alcañiz, Teruel) cuyo objetivo es emplear el juego, la imaginación, la expresión corporal, la sensibilidad y la belleza que transmite la música para impulsar el aprendizaje.

“Nos apoyamos en los descubrimientos más recientes de la neurociencia, gracias a la cual sabemos dos cosas clave: que la manera más eficaz de aprender es en la que se combinan la escucha, la visualización y el movimiento; y que sin emoción no se aprende”, explica Paloma Rocafull. Por eso, los talleres que llevan a cabo se integran en los contenidos formativos programados para incorporar audiciones que se articulan con juegos y actividades plásticas.

Dos son los premios dedicados a Educación Primaria, dotados con 15.000 euros cada uno. El primero de ellos ha recaído en ‘Proyecto Guillén’. Guillén es un alumno del Colegio Minte, en Monzón (Huesca), que no pudo reincorporarse a clase en cuarto de Educación Primaria porque estaba recibiendo quimioterapia. Dado que su ausencia estaba prevista al menos durante siete meses, su profesor, Javier Mur, planteó un proyecto para que sus compañeros de clase mantuviesen el contacto y le ayudasen con las explicaciones de los contenidos que se iban impartiendo en el aula. Para llevarlo a cabo, los jóvenes elaboraron pósteres y ejercicios sobre los contenidos explicados y realizaron grabaciones de vídeo donde eran ellos los que explicaban a su compañero las lecciones. Por su parte, Guillén respondió con vídeos grabados desde su casa en los que resolvía los ejercicios que le habían preparado.

A alumnos de 5º y 6º de Primaria está destinado el segundo proyecto galardonado en esta categoría: Héroes TIC. Aprendizaje basado en retos, uso de las TIC y el trabajo cooperativo. Desarrollado por Javier Ramos y Julián Sanz con ochenta alumnos de la Sección Bilingüe del Colegio San Gregorio – La Compasión, en Aguilar de Campoo (Palencia), une el uso del inglés con el de las TIC en diversas asignaturas, en un contexto docente donde cada alumno dispone de un ordenador portátil.

En el apartado Premios para la etapa de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional, Enseñanzas Artísticas Profesionales, Enseñanzas de Idiomas en Escuelas Oficiales y Enseñanzas Deportivas se han reconocido cuatro proyectos.

Fernando Prada, profesor de Física en el IES Las Lagunas (Madrid), cuenta que un día estaba en el Parque de Atracciones y se dijo: “Sería estupendo que los jóvenes lo pasaran igual de bien aprendiendo Física. Y entonces me di cuenta de que una montaña rusa, una atracción giratoria o una de caída libre son un laboratorio al aire libre”.  Así nació ‘La física se va de feria’, el proyecto del Área Científico-Tecnológica premiado en esta modalidad.

En clase los alumnos estudian cinemática, dinámica y energía mediante conceptos que adquieren vida en las atracciones. A continuación levantan maquetas para comprender las leyes de la física y comprobar que se cumplen a cualquier escala; y construyen instrumentos de medida para aprender a manejarlos correctamente y utilizarlos en situaciones simuladas y reales. El programa culmina con la visita al Parque de Atracciones de Madrid, donde se convierten en científicos y realizan una serie de actividades propias del trabajo diario de un investigador: observan, experimentan, miden y toman datos, resuelven problemas y cuestiones aplicadas a situaciones reales, y obtienen sus propias conclusiones.

Isaac Buzo, del IES San Roque, en Badajoz, Javier Velilla, del IES El Portillo (Zaragoza) y Carlos Guallart, del Colegio Santa María del Pilar (Zaragoza) tienen en común ser miembros activos de la Asociación de Geógrafos Españoles. Su interés por facilitar a los alumnos herramientas TIC que ayuden a estudiar fenómenos complejos en el espacio se ha traducido en el proyecto premiado en el Área de Humanidades y Ciencias Sociales: Las SIGWebs en la Geografía de Secundaria para la mejora del pensamiento espacial. Lo que empezó como un trabajo independiente en cada centro ha conducido a la realización de un proyecto común: el Atlas Digital Escolar (ADE).

Javier Medina, profesor de Ciencias Naturales, y Julio Martínez Maganto, de Geografía e Historia, ambos en el IES Alpajés, en Aranjuez (Madrid), tienen en común la afición por el mar y el interés por instruir a los alumnos de segundo de Bachillerato en la investigación interdisciplinar con experiencias reales de trabajo de campo centradas en el patrimonio sumergido.

“Nos parecía bastante provocador proponer el mar como tema de estudio nada menos que desde Aranjuez”, comenta Javier Medina. La confluencia de estas dos asignaturas permite que los alumnos, en equipos de dos o tres, aborden cuestiones que comprenden desde la historia de la navegación a la prospección arqueológica marina, pasando por la aportación del mar a la medicina, la acuicultura, la conservación del medio marino, la fisiología del buceo o la industria de las salazones. El resultado se resume en el Nautilus: Un proyecto interdisciplinar para fomentar la investigación y la divulgación en Bachillerato.

Lorenzo González Gascón llegó al Centro Integrado Público de Formación Profesional Mislata, en la localidad valenciana del mismo nombre, con varios años de experiencia como programador informático en la empresa. “Me llamó la atención la baja tasa de empleabilidad de los estudiantes”, comenta, “y pensé que quizá no les estábamos enseñando a trabajar como demanda el sector privado”.

Por este motivo puso en marcha, con Salvador del Toro y María Cruz, el proyecto ‘Scrum: replicando entornos productivos en las aulas de Formación Profesional’. Nuevos modelos educativos para favorecer la empleabilidad, dirigido a alumnos del último curso de Técnico Superior de Desarrollo de aplicaciones web, que pasarán el último trimestre en empresas.