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X edición de los galardones de la SCIE y la Fundación BBVA

Los Premios de Informática reconocen avances innovadores en inteligencia artificial, robótica, biometría y realidad virtual

Equipos de robots que actúan de manera coordinada frente a incendios y otros desastres naturales; nuevas técnicas de autenticación biométrica que identifican a las personas por señales de comportamiento como la forma de andar o de usar el teclado del móvil; gafas inteligentes que pueden alertar sobre situaciones de riesgo en entornos de trabajo para prevenir accidentes laborales; sistemas de realidad virtual que crean avatares digitales para facilitar la interacción en el teletrabajo y otros contextos de comunicación remota; dispositivos diseñados para vigilar y facilitar el cuidado de personas dependientes, respetando siempre su privacidad… Estos son algunos de los avances innovadores reconocidos en la X edición de los Premios de Investigación concedidos por la Sociedad Científica Informática de España (SCIE) y la Fundación BBVA.

23 julio, 2026

Convocatoria

Premios de Investigación Sociedad Científica Informática de España–Fundación BBVA

2026

Estos galardones fueron creados en 2017 por la SCIE y la Fundación BBVA para reconocer la creatividad, originalidad y excelencia de los científicos de nuestro país que están impulsando la investigación en este campo tan fundamental de nuestro tiempo. Los premios comprenden dos modalidades: la modalidad Investigadores Jóvenes en Informática reconoce a los autores de las tesis doctorales más innovadoras y relevantes: se conceden hasta seis premios, cada uno dotado con 10.000 euros, a investigadores menores de 30 años españoles o de otra nacionalidad que hayan realizado su investigación en una universidad o centro científico en España. La otra modalidad son los Premios Nacionales de Informática, que la SCIE concede desde 2005 y se incorporaron a los galardones entregados conjuntamente con la Fundación BBVA en 2018. Estos galardones reconocen a investigadores, entidades públicas y privadas que han dedicado su labor al estudio, fortalecimiento y divulgación de la informática.

Esta alianza con la SCIE –que aglutina a 10 asociaciones y sociedades científicas en el campo de la informática– para reconocer y visibilizar el talento de los investigadores en esta disciplina se une a las otras tres familias de galardones que la Fundación BBVA otorga, también anualmente, en colaboración con otras tantas sociedades científicas españolas: los Premios de Investigación Matemática Vicent Caselles con la Real Sociedad Matemática Española (RSME), los Premios de Física con la Real Sociedad Española de Física (RSEF) y los premios otorgados con la Sociedad Española de Estadística, Investigación Operativa y Ciencia de Datos (SEIO).

Premios Investigadores Jóvenes en Informática

Paula Delgado de Santos, Associate AI Researcher en Telefónica Innovación Digital, ha sido galardonada por sus contribuciones a la inteligencia artificial aplicada al campo de la biometría. Su investigación se centra en el desarrollo de sistemas que permiten reconocer a una persona a partir de señales de comportamiento como la forma de andar, el uso del móvil o la pulsación de teclas, y en métodos para que esos mismos datos no revelen información sensible sin consentimiento, como la edad, el género o incluso la raza. “En particular”, explica, “propuse nuevos modelos basados en Transformers, una tecnología capaz de aprender patrones complejos en los datos, que lograron resultados de referencia”. Además, desarrolló una aproximación novedosa para proteger la privacidad del usuario en la verificación biométrica, de modo que los datos sensibles permanezcan privados y no puedan ser reutilizados para identificar de nuevo a las personas ni para inferir información personal sin consentimiento. “Gracias a estas técnicas”, resalta, “es posible reforzar la autenticación sin comprometer la protección de los usuarios”.

Lorenzo Mur-Labadía, profesor sustituto de Tecnologías de la Información y la Comunicación en la Universidad de Zaragoza y Deep Learning Engineer en Multiverse Computing, recibe el premio por sus contribuciones en el campo de la visión por computador. Su investigación comenzó en el campo de la llamada visión egocéntrica, desarrollando modelos de inteligencia artificial capaces de interpretar el mundo desde el punto de vista de una persona. El objetivo es que unas gafas inteligentes comprendan lo que vemos para ayudarnos en situaciones nuevas, como orientarse en el aeropuerto de una ciudad que nunca hemos visitado, o detectar situaciones de riesgo y alertarnos antes de que se produzca un accidente. “Por ejemplo”, explica, “en el caso de un operario reparando un cuadro eléctrico, las gafas supervisan que se va haciendo el procedimiento correcto y como anticipan el error que va a realizar la persona, lanzan una alarma antes de que se produzca un cortocircuito”.  Actualmente trabaja en la startup española Multiverse Computing, donde desarrolla modelos de inteligencia artificial más eficientes “para impulsar una IA soberana en Europa y reducir la dependencia tecnológica de otros países”.

Aurora Polo Rodríguez, investigadora posdoctoral Juan de la Cierva en el Departamento de Arquitectura de Computadores, Automática y Robótica de la Universidad de Granada, ha sido galardonada por la relevancia y calidad de sus aportaciones en el campo de la inteligencia artificial. “Mi investigación”, explica, “busca que la tecnología comprenda, de forma automática, qué ocurre en un hogar, residencia u hospital cuando conviven varias personas”. Para ello, desarrolla sistemas de IA que combinan dispositivos cotidianos, como relojes inteligentes, con pequeños sensores discretos que interpretan la actividad humana sin necesidad de utilizar cámaras: “Estos sistemas detectan caídas, cambios de comportamiento o riesgos de forma temprana, ofreciendo una ayuda silenciosa que protege sin invadir la intimidad, ya que los sensores pueden captar estas alteraciones sin grabar imágenes o conversaciones. Así, facilitamos que las personas mayores o con dependencia mantengan su autonomía durante más tiempo y con mayor seguridad, aportamos tranquilidad a sus familias y damos a los profesionales sanitarios herramientas para una atención más segura y eficiente. En definitiva, nuestro propósito es que la inteligencia artificial contribuya a cuidar mejor, desde el respeto absoluto a la privacidad y la dignidad.”

José Luis Pontón Martínez, investigador posdoctoral en el Max Planck Institute for Informatics (Saarbrücken, Alemania), recibe el premio por sus contribuciones al avance de la realidad virtual mediante el desarrollo de técnicas innovadoras para la reconstrucción del movimiento humano, así como para el modelado de la interacción entre múltiples usuarios y su entorno. “Mi objetivo”, explica, “es mejorar la forma en que las personas se comunican a distancia. Aunque las videollamadas nos permiten hablar y vernos, gran parte de la comunicación depende del lenguaje corporal, los gestos y la forma en que nos movemos. Mi trabajo consiste en desarrollar algoritmos de inteligencia artificial capaces de reconstruir el movimiento completo de una persona utilizando únicamente unos pocos sensores, en lugar de los costosos sistemas de captura empleados habitualmente”. Esta tecnología permite crear avatares digitales que reproducen los movimientos de una persona de forma mucho más natural y precisa. “En lugar de comunicarse a través de una pantalla”, señala, “las personas comparten un mismo entorno virtual tridimensional, donde cada una está representada por un avatar digital. La ventaja es que ese avatar reproduce en tiempo real el movimiento y el lenguaje corporal del usuario, de modo que la interacción resulta mucho más natural que en una videollamada convencional. Es una forma de aproximarse a la sensación de estar físicamente junto a otra persona, aunque cada uno se encuentre en un lugar distinto”.

Oscar Sainz Jiménez, investigador contratado doctor del Centro HiTZ en la Universidad del País Vasco (EHU), ha sido galardonado por sus contribuciones en el área del procesamiento del lenguaje natural, en particular en el desarrollo, uso y evaluación de grandes modelos del lenguaje y extracción de información. “En concreto”, precisa, “me especializo en el aprendizaje con pocos datos; es decir, en diseñar algoritmos de inteligencia artificial eficientes que funcionen con información limitada o incluso nula”. Estos sistemas ya han sido entrenados previamente en otras tareas para las que sí existen conjuntos de datos masivos. “Las contribuciones de mi investigación”, resalta, “se centran precisamente en crear métodos para transferir ese aprendizaje previo hacia nuevos desafíos que carecen de ejemplos suficientes. Considero que es una línea de investigación de alta relevancia para la sociedad, pues la realidad es que, para la mayoría de los posibles usos de la inteligencia artificial, existe escasez de datos. Dos de estos casos explorados en mi investigación doctoral son: la extracción de información en ámbitos donde no existen datos de entrenamiento (como en los dominios de la medicina y el derecho) y el desarrollo de modelos de lenguaje con lenguas con pocos recursos como el euskera”.

Eduardo Sebastián Rodríguez, investigador posdoctoral en el Departamento de Ciencia y Tecnología de la Computación de la Universidad de Cambridge, recibe el premio por sus contribuciones a la autonomía de conjuntos de robots, buscando resolver desafíos computacionales para permitir la implementación y la escalabilidad de “equipos multi-robot” en entornos reales. “Vivimos rodeados de robots que funcionan de forma autónoma, pero individualista”, explica. “Mi investigación persigue algo más ambicioso: que muchos robots actúen coordinados como un todo, igual que hacen una bandada de pájaros o una colonia de hormigas, donde nadie manda y sin embargo el conjunto se comporta con una coordinación asombrosa”. Su trabajo estudia mecanismos que permiten que la coordinación entre robots surja sola, apoyándose en las mismas leyes de la física que rigen la naturaleza, y la inteligencia artificial. “Esto abre la puerta a que la tecnología llegue donde un solo robot no puede: equipos de robots que ayudan al rescate de personas tras un terremoto, que apagan incendios antes de que crezcan o que cuidan un ecosistema entero. En el fondo”, resume, “busco que la inteligencia colectiva deje de ser cosa exclusiva de los seres vivos”.

Premios Nacionales de Informática

María Amparo Alonso Betanzos, catedrática de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial en el Centro de Investigación en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CITIC) de la Universidade da Coruña (UDC), ha sido galardonada con el Premio José García Santesmases por su trayectoria en investigación y docencia en el campo de la inteligencia artificial, así como su papel clave en la promoción, divulgación e impulso de esta área. “Inicialmente”, relata, “me centré en el desarrollo de sistemas inteligentes para aplicaciones clínicas, concretamente en sistemas de ayuda a la decisión en diagnóstico y pronóstico del bienestar fetal. Posteriormente, orienté mi trabajo hacia el desarrollo de nuevos algoritmos de aprendizaje automático, que incorporasen aspectos como la privacidad de los datos, la escalabilidad de los modelos y la eficiencia computacional. En la actualidad, mi investigación se centra en el desarrollo de modelos de inteligencia artificial frugal, capaces de obtener niveles de rendimiento comparables a los de modelos mucho más complejos, usando menos datos, menos tiempo de entrenamiento y/o menos recursos computacionales”, reduciendo así el impacto ambiental de la IA al disminuir el consumo de energía, agua y otros recursos.

José Hernández-Orallo, catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos en el Instituto Universitario de Investigación en Inteligencia Artificial en la Universitat Politècnica de València, ha recibido el Premio Aritmel por su trayectoria científica internacional, centrada en dotar a la inteligencia artificial de herramientas teóricas y empíricas para evaluar con rigor sus capacidades, limitaciones y riesgos. Su investigación ha generado marcos de evaluación, detección de sesgos y métricas de fiabilidad que hoy exigen reguladores, empresas y la comunidad científica. “La inteligencia artificial”, señala, “es un punto singular en la evolución humana con enormes oportunidades, pero también amenazas sin precedentes. Evaluar los sistemas de IA de una manera precisa y fiable es crucial para aprovechar sus beneficios, tomar decisiones informadas, regular de manera efectiva y minimizar sus riesgos”. Desde esta óptica, el reto fundamental de su trabajo es averiguar “cuánto y qué tipo de cómputo optimizar para crear aquellas suprainteligencias que persigan el bien común”.

Javier García Zubía, catedrático de Arquitectura y Tecnología de Computadores de la Universidad de Deusto, ha sido galardonado con el Premio Ramón Llull por su trayectoria destacada en innovación educativa y su contribución a la democratización en el acceso a la informática. El profesor García Zubía ha liderado la creación y desarrollo de WebLab-Deusto, una iniciativa pionera que permite a estudiantes de todo el planeta programar e interactuar con hardware y sistemas digitales reales a distancia sin necesidad de equipamiento costoso, por ejemplo en entornos rurales. “Las escuelas rurales”, resalta, “no suelen estar bien dotadas de equipamiento de laboratorio, de robots por ejemplo. Gracias a la WebLab-Deusto, la profesora de una escuela rural puede enseñar a programar a los alumnos y estos probarán sus algoritmos en robots que no están delante de ellos, sino en otro sitio. Sin embargo, la experiencia es real: los robots son de verdad, se mueven según lo ordenado por el estudiante. Gracias a esta tecnología educativa, los alumnos de escuelas rurales superan su aislamiento y tienen las mismas oportunidades que los alumnos en la ciudad”.

La empresa INSITU S.L., un spin-off de la Universidad de Vigo, ha sido galardonada con el Premio Ángela Ruiz Robles por aportar soluciones basadas en inteligencia artificial aplicadas a geoinformática, con despliegues reales en gestión de infraestructuras del transporte y de entornos urbanos complejos. Esta compañía ha desarrollado MAPPING-SOLUTIONS, una plataforma tecnológica propia que permite digitalizar y gestionar de forma inteligente infraestructuras del transporte y entornos urbanos. “La tecnología identifica y clasifica automáticamente, con inteligencia artificial, los elementos que componen carreteras, líneas ferroviarias o el espacio urbano (señalización, mobiliario, estado de las vías), generando un inventario digital preciso y actualizado”, explica Rafael Crecente, director de desarrollo de negocio en Insitu. “Esta innovación proporciona a las Administraciones Públicas y empresas gestoras una herramienta objetiva para la toma de decisiones, mejorando la seguridad, la eficiencia y la sostenibilidad en el mantenimiento de infraestructuras críticas. Se trata de tecnología de origen nacional actualmente implantada en proyectos de referencia con clientes como ADIF, el Ayuntamiento de Madrid o la Dirección General de Carreteras, con un impacto directo en la sociedad y en la vida de los ciudadanos”.

Jurado

El jurado ha estado presidido por Francisco Quiles Flor, catedrático de Arquitectura y Tecnología de Computadores en la Universidad de Castilla-La Mancha y presidente de la SCIE; e integrado por: Margarita Amor López, catedrática de Arquitectura y Tecnología de Computadores en la Universidade da Coruña; Ricardo Baeza Yates, catedrático en el Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Escuela de Ingeniería en la Universitat Pompeu Fabra; Eva Cerezo Bagdasari, catedrática de Lenguajes y Sistemas Informáticos y directora de la Escuela de Doctorado en la Universidad de Zaragoza; María José Escalona Cuaresma, catedrática de Lenguajes y Sistemas Informáticos en la Universidad de Sevilla; Noelia Ferruz Capapey, Group Leader del Systems and Synthetic Biology Group en el Centre for Genomic Regulation; Diego Gutiérrez Pérez, catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos en la Universidad de Zaragoza; Enrique Herrera Viedma, catedrático de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial y vicerrector de Investigación y Transferencia en la Universidad de Granada; Paloma Martínez Fernández, catedrática de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial en la Universidad Carlos III de Madrid; y Alicia Troncoso Lora, catedrática de Lenguajes y Sistemas Informáticos en la Universidad Pablo de Olavide y presidenta de AEPIA (Asociación Española para la Inteligencia Artificial).