Thomas Kailath narra en ‘Científicos de Frontera’ el viaje desde su origen humilde en India hasta la meca de los ordenadores

El ingeniero y matemático Thomas Kailath es uno de los responsables de la omnipresencia de los ordenadores en nuestras vidas. Su infancia en Pune (India), tuvo sin embargo muy poco de tecnológico, y su familia tuvo que endeudarse para permitirle viajar a Estados Unidos, donde se convirtió en uno de los pioneros de Silicon Valley. Una emocionante historia que contará con detalle en Científicos de Frontera.

11 noviembre, 2010

En la actualidad está considerado como uno de los artífices de la revolución de Silicon Valley. Sin embargo, su infancia tuvo muy poco de tecnológico y Kailath recuerda cómo su familia tuvo que endeudarse para  permitirle viajar a Estados Unidos. Una emocionante historia que contará con detalle en Científicos de Frontera. El programa, fruto de la colaboración entre RTVE y la Fundación BBVA, se emitirá en La 2 el domingo 14 de noviembre a partir de las 23,00 horas y estará disponible en esta página Web el lunes 15.

El ingeniero y matemático Thomas Kailath, catedrático emérito de la Universidad de Stanford (EEUU), es uno de los responsables de la omnipresencia de los ordenadores en nuestras vidas. Su infancia en Pune, India, tuvo sin embargo muy poco de tecnológico, y cuando empezó a estudiar ni él mismo pensaba en las consecuencias prácticas de su trabajo. “Nunca hubiera dicho que aquello acabaría generando aplicación alguna”, afirma.

Kailath, premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento 2009 en la categoría de Tecnologías de la Información y la Comunicación, nació en Pune (India), en 1935 y 22 años después se convirtió en el primer ingeniero indio en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Su familia hubo de endeudarse para sufragar la larga travesía en barco desde Bombay pasando por el Reino Unido.

“Nunca se me había pasado por la cabeza la posibilidad de estudiar fuera, parecía un sueño imposible”, cuenta. “Provengo de una familia bastante humilde (…) El único camino hacia un futuro mejor para nosotros, como para muchos otros en India, estaba en la educación. Cuando acabé secundaria el país se acababa de independizar y prácticamente no había industria, hasta los lápices se importaban”.

Los abuelos de Kailath cultivaban arroz. Sus padres se vieron por primera vez en la boda, concertada. Él mismo escogió a su esposa tras un encuentro organizado de  no más de un cuarto de hora.

Este es el sorprendente bagaje de uno de los matemáticos que han hecho posible el despegue de las tecnologías de la información –los desarrollos de Kailath permitieron, por ejemplo, que los chips siguieran haciéndose cada vez más pequeños-, y de uno de los pioneros del famoso Silicon Valley, la cuna de la era digital.