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Las universidades que consideran estratégica la empleabilidad y actúan sobre ella consiguen mayores tasas de inserción de sus titulados

El éxito en la inserción laboral es muy variable entre los universitarios españoles, observándose notables diferencias entre titulados en distintas materias y de distintas universidades. Una trayectoria de inserción laboral satisfactoria requiere encontrar un trabajo, pero también que sea acorde con la formación recibida, y ofrezca empleo estable y un salario adecuado. En el éxito de la inserción influyen las características personales del titulado, la formación recibida y las competencias adquiridas, el entorno y la situación general de la economía. Algunos de esos factores no pueden ser controlados por la universidad en la que el titulado se formó, pero otros sí son responsabilidad de las universidades y unas aprovechan sus posibilidades mejor que otras.

30 mayo, 2018

Presentación

Versión preliminar de la monografía

Los estudios cursados son la variable que más influye en la probabilidad de tener empleo, superando las titulaciones con mejores resultados de inserción en más de 47 puntos porcentuales a las que tienen más dificultades. Además de la titulación, existen factores relacionados con la formación y que, por tanto, dependen de las universidades, que permiten aumentar la empleabilidad en 26,7 puntos porcentuales. Otros factores que también inciden en la probabilidad de encontrar un empleo, aunque en mucha menor medida, son la comunidad autónoma en la que residen los titulados y factores personales, como la edad y la capacidad del estudiante.

Las universidades que más contribuyen a la empleabilidad de sus titulados la  consideran un objetivo estratégico y diseñan su oferta formativa atendiendo a la demanda laboral de las titulaciones. Además, para favorecer la inserción laboral, cuidan la calidad y reputación de la institución y su profesorado; colaboran con las empresas e instituciones de su entorno; promueven la cultura de la movilidad entre sus estudiantes; y desarrollan múltiples actividades informativas y formativas para que sus estudiantes conozcan el mercado de trabajo y aprendan a gestionar su inserción y su carrera profesional. En 2017, se han identificado un total de 1.425 iniciativas de 63 universidades españolas destinadas a impulsar la empleabilidad.

Estos son los principales resultados de la monografía Itinerarios de inserción laboral y factores determinantes de la empleabilidad: formación universitaria versus entorno, que hoy han avanzado la Fundación BBVA y el Ivie. El estudio analiza la contribución de las universidades a la empleabilidad, distinguiendo los factores que pueden controlar  las propias instituciones y los del entorno económico y laboral de las mismas. El trabajo, dirigido por el director de investigación del Ivie, Francisco Pérez, ha sido realizado por los investigadores del instituto Joaquín Aldás, José María Peiró y Lorenzo Serrano, todos catedráticos de la Universitat de València, en colaboración con el equipo técnico del Ivie formado por Belén Miravalles, Ángel Soler e Irene Zaera.

La situación laboral de los universitarios en España es mejor que la del resto de la población activa: a pesar de que entre 2007 y 2017 se perdieron en España 1,76 millones de empleos, al final de ese periodo trabajaban 792.000 titulados más que al inicio. Pese a su mejor situación relativa, los universitarios no están libres de dificultades, pues padecen una tasa de paro del 8,8%, que se eleva al 14,7% entre los menores de 35 años. Además, un 22,4% de los titulados universitarios ocupan puestos para los que, teóricamente, no se requiere su cualificación; un 21,4% no tiene empleos estables y un 25% cobra por debajo del salario medio de un bachiller. Sin embargo, los problemas de acceso y ajuste en el empleo no los padecen todos los titulados con la misma intensidad.

La monografía analiza los factores personales, de entorno y de la formación que contribuyen al éxito individual en la trayectoria de inserción. También indaga en el papel desarrollado por las universidades cuyos egresados logran mejores resultados.

Factores de empleabilidad

El estudio analiza, a partir de la Encuesta de Inserción Laboral de titulados Universitarios del INE (EILU, 2016), cuatro grupos de variables que determinan la inserción laboral de los graduados: formación recibida, características personales, métodos de búsqueda de empleo e influencia del entorno.

La variable más relevante para el acceso al empleo es la titulación cursada, con diferencias de 47,4 puntos porcentuales entre las tasas de ocupación de los estudios con mejores y peores resultados. Las mayores tasas de empleo, por encima del 80%, corresponden a las ramas de Ciencias de la Salud e Ingenierías, dentro de las cuales algunas titulaciones como Medicina e Ingeniería Electrónica rozan el pleno empleo (97,7% y 98%, respectivamente). Las tasas de empleo más bajas se encuentran en Artes y Humanidades, una rama cuya media se sitúa en el 64,3%, con casos como el de Filología Francesa, con una tasa de empleo de solo el 50,6%. Por esa razón, las universidades que se han especializado en titulaciones que demanda más el mercado de trabajo obtienen mejores resultados en la inserción de sus egresados.

Además de la oferta de titulaciones, las universidades influyen también en la empleabilidad de sus titulados por otros canales que afectan a la idoneidad de la formación recibida. Así, según los resultados del estudio, haber tenido la oportunidad de hacer estancias en el extranjero o prácticas en empresas mejora la probabilidad de empleo un 3,6% y un 1,7%, respectivamente. Y haber recibido una formación considerada satisfactoria por el estudiante también favorece la empleabilidad, hasta 12,4 puntos porcentuales. Adicionalmente, la calidad de los distintos sistemas universitarios regionales añade diferencias de hasta 9 puntos porcentuales a la empleabilidad. Todos estos factores que afectan a la formación y en los que influyen las universidades condicionan la probabilidad de obtener un empleo, pudiendo aumentarla, en conjunto, hasta 26,7 puntos porcentuales.

Entre los factores personales, capacidad y rendimiento académico de los estudiantes importan especialmente, ya que la probabilidad de estar empleado es un 7% más alta para quienes han conseguido becas durante los estudios por haber obtenido excelentes resultados académicos. También la edad y la nacionalidad son  factores relevantes, puesto que los menores de 35 años tienen un 3% menos de probabilidad de encontrar un empleo y los españoles un 6% más.