Willy Benz: “Hoy creemos que el origen más probable para el agua en la Tierra son los asteroides”
El origen del agua en la Tierra, y los drásticos desplazamientos de los planetas durante la formación de nuestro sistema solar, son algunas de las cuestiones que aborda Willy Benz, director del Instituto de Física de la Universidad de Berna (Suiza), en su conferencia Cometas y planetas, que abre esta tarde la cuarta edición del ciclo de conferencias La ciencia del cosmos, la ciencia en el cosmos que organiza la Fundación BBVA.
8 abril, 2015
Benz ha comentado esta mañana en rueda de prensa los resultados preliminares de la nave Rosetta, de la Agencia Espacial Europea (ESA), que en diciembre pasado publicó las primeras medidas de composición del hielo del cometa que orbita (67P/Churyumov–Gerasimenko). Los datos no respaldan en principio la hipótesis de que el agua de la Tierra procede de los cometas, por lo que Benz ha afirmado que hoy por hoy “la fuente que consideramos más probable para el agua en la Tierra son los asteroides”.
“La fuente que consideramos más probable para el agua en la Tierra son los asteroides”.
La directora del ciclo Ana Achúcarro, catedrática de Física Teórica de la Universidad de Leiden (Holanda) y de la Universidad del País Vasco UPV-EHU, ha analizado el estado de conocimiento actual en cosmología: en los últimos años los científicos han obtenido resultados que llevaban décadas esperando, pero son respuestas que no encajan con lo previsto y por eso “vivimos un momento emocionante en la física y en la cosmología; nos sentimos más perplejos que nunca, y es posible que debamos revisar conceptos que dimos por correctos”.
La conferencia de esta tarde, en la sede de la Fundación BBVA en Madrid, corre a cargo del director del Instituto de Física de la Universidad de Berna (Suiza), Willy Benz, que hablará sobre Cometas y planetas. Los cometas contienen mucha información sobre los orígenes del Sistema Solar, y en este momento una nave espacial europea, Rosetta, protagoniza el intento más ambicioso jamás llevado a cabo para obtenerla.
En el ciclo tiene presencia, igualmente, una de las historias científicas recientes de mayor impacto. En la edición actual interviene John M. Kovac, que en marzo de 2014 anunció la detección de ondas gravitatorias procedentes del big bang con el experimento BICEP2. Pero precisamente uno de los conferenciantes en la primera edición de La ciencia del cosmos, la ciencia en el cosmos, David Spergel, detectó poco después potenciales fallos de análisis en este hallazgo que, de haberse confirmado, habría sido histórico.
Kovac midió un cierto tipo de polarización en el fondo cósmico de microondas, y lo atribuyó al efecto de ondas gravitatorias del big bang. Hoy se sabe que Spergel tenía razón, y que no es posible, por ahora, descartar que la señal se deba al efecto de polvo en nuestra propia galaxia.
No hay nada extraño en lo ocurrido, dice Achúcarro: “La ciencia es un proceso; por eso a veces se dice que es tan importante el segundo experimento, el que confirma el descubrimiento, como el primero. En este caso, nadie pone en duda la detección de los patrones de polarización, que es un resultado espectacular por su dificultad; lo que se discute es su origen. Harán falta otros experimentos para aclararlo”. Y cita a uno de los conferenciantes de la nueva edición, James E. Peebles: “En la ciencia natural exploramos las maravillas de la naturaleza mediante aproximaciones sucesivas”.