Uno de los mayores logros de la inteligencia humana ha sido la construcción de un relato coherente sobre el origen y devenir del universo. Desde aquella gran explosión, el modelo del big bang nos describe la formación de estrellas, galaxias y cúmulos de galaxias a lo largo de una línea temporal en la que la complejidad aumenta hasta converger, al menos en la Tierra, en la emergencia de la vida.
Sin embargo, el del big bang no es un relato perfecto. Las últimas observaciones realizadas por el telescopio espacial James Webb, unidas a otros descubrimientos y argumentos, están abriendo serias fisuras en el modelo hasta hacerlo tambalearse. Los cosmólogos trabajan en nuevas teorías o en refinamientos de la existente para integrar estos hallazgos recientes.
¿Excluye el big bang la creencia religiosa en un Dios creador? No descuidaremos los aspectos filosóficos que son del mayor interés para el ser humano: el posible sentido de este universo y el de nuestro papel en él.
Imagen: Cúmulo Abell S1063 con galaxias sumamente distantes y múltiples arcos de Einstein producidos por el efecto lente gravitatoria de las galaxias más cercanas sobre las más lejanas. ESA/Webb, NASA & CSA, H. Atek, M. Zamani (ESA/Webb)
