José Manuel Sánchez Ron, miembro de la Real Academia Española, impartió esta conferencia en noviembre de 2015. En ella, aborda el «principio de equivalencia», el cual sirvió a Einstein de guía inestimable para llegar a la teoría de la relatividad general. Tras formular la teoría de la relatividad especial (1905), Albert Einstein quiso producir una teoría relativista de la gravitación, algo que no era la venerable teoría de la gravitación universal enunciada por Isaac Newton en 1687. En 1907 encontró una pieza, el «principio de equivalencia», para llegar en 1915 a tal teoría: la relatividad general. Pero esta teoría vivió décadas de ocaso inmersa en desarrollos matemáticos de escaso interés físico.
Su «resurrección» llegó en la década de 1960 de la mano de un espectacular desarrollo de los medios tecnológicos de observación que permitieron identificar objetos «poco newtonianos», como l
José Manuel Sánchez Ron, miembro de la Real Academia Española, impartió esta conferencia en noviembre de 2015. En ella, aborda el «principio de equivalencia», el cual sirvió a Einstein de guía inestimable para llegar a la teoría de la relatividad general. Tras formular la teoría de la relatividad especial (1905), Albert Einstein quiso producir una teoría relativista de la gravitación, algo que no era la venerable teoría de la gravitación universal enunciada por Isaac Newton en 1687. En 1907 encontró una pieza, el «principio de equivalencia», para llegar en 1915 a tal teoría: la relatividad general. Pero esta teoría vivió décadas de ocaso inmersa en desarrollos matemáticos de escaso interés físico.
Su «resurrección» llegó en la década de 1960 de la mano de un espectacular desarrollo de los medios tecnológicos de observación que permitieron identificar objetos «poco newtonianos», como los púlsares, así como del nacimiento de una nueva física, la de los agujeros negros.
Justo un siglo después, y para celebrar la efeméride, la Fundación BBVA ha organizado una conferencia sobre la obra de Einstein.